jueves, 17 de marzo de 2016

Reseña: El emperador del viento - Luis Dario Bernal Pinilla


Siempre me ha gustado escribir. El ser un enamorado de la vida y de otras cuantas cosillas con las que me he encontrado mientras la vivo, me ha permitido dar rienda suelta al poeta que llevo dentro. De eso nació este espacio, quien en su momento fue el hogar de mis historias en verso y de mis letras frustradas. Algún tiempo después, y luego de que se diera la necesidad de contarle a quien de casualidad se pasara por aquí lo que me había pasado al leer "Amanecer rojo" de Pierce Brown, Liberando Letras tomó un curso completamente distinto. Desde ese momento hasta hoy han tenido lugar una serie de sucesos nada desafortunados, entre ellos, el tener un contacto frente a frente con autores, conocer detalles su vida, y de lo que hay detrás de ese nombre en una portada. Una tarde hablando sobre librosun hombre de barba larga, apariencia enternecedora y mirada imponente, se acercó y puso en mis manos el libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad.

"El emperador del viento" de Luis Darío Bernal Pinilla, quien llega al mundo gracias a Panamericana Editorial, es el protagonista de esta reseña.


Este pequeño amigo nos cuenta la historia de Paola, una niña de 11 años que vive en Cochabamba (Bolivia). La labor de sus padres, ha llevado a esta pequeña a tener una relación muy estrecha con los árboles, con los ríos, con las montañas, con los animales, y con todo lo que podemos empacar en la palabra naturaleza. Durante uno de sus viajes, Paola encuentra una piedra perfectamente tallada en forma de lágrima, la cual desde aquel momento se convierte en su amuleto; lo que ella no se imagina, es que esa piedra la llevará a vivir una aventura inimaginable, en la cuál estará en juego el mundo entero.

Les presento al malhablado Viracocha
Lo primero de lo que vale la pena hablar de este libro es de su apartado gráfico. La portada es vistosa y muy simbólica. En medio de un fondo púrpura (que hubiese deseado fuera azul), unos toques de relieve se hacen presentes entre texturas que se complementan y se sienten increíbles al tacto. Además de este primer encuentro, al meterme de lleno en el libro, me fui encontrando con ilustraciones bellísimas y muy acordes con la propuesta de la historia.

En una casa cualquiera, una pequeña descubre que todos y cada uno de nosotros podemos hacer algo para cambiar nuestra realidad (dicen por ahí que el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede provocar un huracán al otro lado del planeta). Es bajo esta premisa que Bernal crea un universo increíble, en el cual confluyen elementos propios de la cultura latinoamericana con otros más contemporáneos. "El emperador del viento" crece de la mano de nuestra historia, de nuestras vivencias, de aquello que hemos ido olvidando; de aquella identidad que hemos ido perdiendo.

Esta historia no escatima en detalles y en descripciones para enaltecer y destacar las maravillas que rodean nuestro subcontinente. Luego de leer este libro mis ganas por mirar los monumentos de Colón y Bolívar mientras me como una empanada salteña con jugo de naranja acompañado de unas intrépidas cholitas en Bolivia no se hicieron esperar. Paseo agendado.

Tomada de: tomrossart.com
En este viaje de enseñanzas y reconocimiento, contamos con la compañía de un par de gatos encantadores con nombres tenebrosos, con flores inmaculadas y listas para la aventura, con deidades provenientes del mismísimo Perú, y con villanos tan truculentos como necesarios. Mi personaje favorito sin duda es Paola, de la cual no diré mucho, pues espero tengan la oportunidad de conocerla.

Empleando una prosa sencilla, pero tremendamente elaborada, y con delicados pero precisos toques de humor, me encontré con un final apresurado y al que sentí le faltó algo, o quizá fueron mis ganas de seguir leyendo las que me causaron dicha inconformidad; el caso, este detalle no opaca en lo absoluto el bello libro que ahora descansa en mis estanterías, y que espera por ustedes en las librerías del país (a precio de huevo), para hacerlos reflexionar, para hacerlos mirar más allá, y para volver a plantar en sus mentes el amor por lo que somos. Un libro perfecto para leer con los más pequeños de la casa. Un libro que leeré a mis hijos en el futuro.

Este es mi primer encuentro con la pluma de Luis Darío, quien es considerado por muchos uno de los representantes más emblemáticos de la literatura infantil a nivel latinoamericano (una eminencia me regala su libro y yo como si nada. Mal Esteban). Seguramente no será el último.


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